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Lava los peluches de tus niños

Lava los peluches de tus niños 

Parte de nuestra adorable infancia es tener un peluche del que no nos despegamos. Cuando crecemos y tenemos niños vemos también cómo gozan con estos juguetes, haciéndolos parte de todas sus actividades, y el resultado es el siguiente: comida pegada, sucios con tierra o pasto, etc. Acá te damos los tips de cómo lavar al amigo regalón de tus hijos para que estén siempre impecables, y ellos, felices.

El peluche favorito de tus niños además de ser un gran compañero y motivo de felicidad para ellos, sin duda es una de las mayores fuentes de polvo y suciedad. Por eso es esencial lavarlos regularmente para cuidar su salud. También es importante saber lavarlos para no estropearlos y que no vayan perdiendo el relleno o la suavidad característica del peluche.

Lavado a mano

Lo primero que debes hacer es humedecer las manchas del peluche con un paño con agua tibia, para suavizar esas áreas y que sea más fácil de manipularlo después.

Después de este paso, debes aplicar una pequeña cantidad de detergente líquido para poder eliminar por completo las manchas. Dentro de los detergentes te recomendamos productos de piel sensible que encontrarás en nuestro pasillo de limpieza. Éstos son hipoalergénicos y además de ser sumamente suaves, la piel de tus niños lo agradecerá.

No apliques mucho detergente en cada mancha, ya que de esta manera evitarás para hacer mucha espuma que después será difícil de retirar.

Lavado en máquina

Si queremos meter los peluches a la lavadora debemos considerar que no pueden usar baterías, ni nada por el estilo. Puedes tratar los peluches previamente para quitar de manera superficial las manchas más difíciles, con un desmanchador y un paño húmedo sobre la mancha a tratar.

Después, te recomendamos meterlos en una funda de almohada para evitar que se dañen. También puede ser en estas bolsas para tratamiento de ropa. El ciclo de lavado que debes seleccionar es para prendas delicadas. Te recomendamos agua tibia, ya que la temperatura caliente puede dañar el peluche. No lo mezcles con prendas que puedan desteñirse o ropa excesivamente sucia. A su vez, siempre es bueno usar detergentes de piel sensible.

Una vez lavado, saca el exceso de agua a mano, sin secadora, y te recomendarlos secarlos al aire libre. También, puedes utilizar un secador de pelo con aire frío para acelerar el proceso de secado. Si sigues este paso mantenlo a una distancia de treinta centímetros aproximadamente. Cuando el peluche esté seco cepíllalo para acomodar la “piel”. Si te planteas usar la lavadora, debes tener en cuenta que si los peluches son muy viejos es preferible que optes por el lavado en seco, ya que el ciclo de lavado de tu lavadora los puede dañar.

Lavado en seco

Si los peluches de tus niños son con aparatos electrónicos, es decir le aprietas el brazo y cantan, o cuentan con algún tipo de mecanismo para moverse, o algo por el estilo, te recomendamos el lavado en seco, para que estén impecables y que el material de fabricación no se deteriore. Esto es muy sencillo, solo se necesita una bolsa plástica, bicarbonato de sodio y una escobilla.

El primer paso es humedecer el peluche con un poco de agua, utilizando un pulverizador o humedeciendo un paño y pasándolo por el peluche. El objetivo de esto es que el bicarbonato se adhiera a tu peluche. Mételo en la bolsa de plástico y añade una buena cantidad de bicarbonato de sodio.

Cierra la bolsa de plástico y agita por algunos minutos para que el bicarbonato pueda esparcirse por todo el peluche. Deberás dejar el peluche por varias horas, para el bicarbonato comience a actuar. Te aconsejamos dejarlo durante toda la noche. Retira el peluche de la bolsa y cepíllalo para eliminar todo el exceso de bicarbonato. Con esto habrás desinfectado tu peluche y tus niños podrán seguir jugando con él.

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